Conciencia de clase vs la promesa que quizá nunca llegará
La conciencia de clase hoy, NO EXISTE. O al menos está en una agonía dolorosa, mutilada por apariencias y redes sociales, consumismo y aspiraciones irreales. Desde el famoso "nomás échale ganas" hasta el repugnante "el pobre es pobre porque quiere" se escuchan a diario argumentos como éstos que a la gente le gusta divulgar para justificar su esperanza y su derecho a un día poder ser millonario. Con poca empatía social y con grandes desigualdades estructurales, las clases medias y bajas estamos bajo un sistema que lo único en lo que se ha convertido es en ser un sistema especializado en alejar cada vez más a estos grupos sociales del resultado que todos queremos: una vida mejor, saludable y digna en todos los sentidos. Lo que no podemos percibir es que, de una manera muy camuflajeada, se ha encarcelado a las personas en un falso cuento y una falsa promesa de que "mañana todo estará mejor", que como por arte de magia o por la bendición de no sé quién e...